5 alternativas de financiación para autónomos y pymes

Todos conocemos las opciones de financiación más habituales. Quizás la primera opción que nos viene a la cabeza a la hora de buscar liquidez es acudir al banco a solicitar el dinero que necesitamos para renovaciones, adquisiciones o para seguir creciendo.

Hay veces que ya hemos acudido al banco o necesitamos cantidades que un banco no está dispuesto a prestarnos o, quizás, aumentar nuestro endeudamiento no es una opción que nos planteemos. Por ello, hoy en mubu te hablamos de diferentes formas de financiación no tradicionales.

Business Angel

Se trata de un inversor, una persona física o jurídica, que aporta de forma privada una cantidad económica. Además, es posible que también aporte su tiempo y experiencia, consiguiendo de esta manera además de la financiación un mentor.

La inclusión de un Business Angel se puede dar en cualquier etapa de la historia de una empresa, aunque normalmente se suelen incorporar en sus primeros pasos.

Las características que suelen cumplir este tipo de inversores son:

  • Invierte su dinero, no es una entidad de riesgo.
  • Toma sus propias decisiones, es independiente.
  • Invierte en negocios de personas con las que no tiene ningún tipo de relación.
  • Su objetivo es ganar dinero, aunque no tiene por qué ser el único objetivo.

Crowdfunding

En castellano significa micromecenazgo, en líneas generales se trata de una forma de financiación en la que se reciben aportaciones de personas anónimas para poner en marcha algún tipo de proyecto. En algunas modalidades de crowfunding, quizás las más conocidas, las personas que financian los proyectos reciben alguna recompensa para agradecer su ayuda.

Existen 4 tipos de crowdfunding:

  • De donaciones: quien hace la aportación no espera beneficio a cambio.
  • De recompensas: quien hace la aportación recibirá una recompensa por su contribución.
  • De acciones: quien hace la aportación recibe participaciones a cambio.
  • De royalties: cuando se invierte en un determinado proyecto o empresa y se espera obtener una parte, aunque sea simbólica, de los beneficios.

Crowdlending

Este tipo de financiación es parecido al anterior, pero va un paso más allá. Se trata de financiar proyectos de autónomos y pymes por parte de una multitud de inversores anónimos como en el crowdfunding, pero se diferencia en que se hace la inversión a cambio de la devolución con intereses del capital invertido.

En este caso parece que el mayor beneficiado es el inversor, pero la verdad es que tiene rentabilidad para ambas partes, ya que se desarrolla la economía generando actividad y se fomenta el empleo.

Factoring

Esta forma de financiación funciona de la siguiente manera: una empresa cede un una factura a una entidad financiera a cambio de que le abone/anticipe el importe de la factura. Normalmente, en el factoring, la entidad que adelanta el cobro de la factura se queda con un porcentaje del importe de la factura como cobro.

El principal beneficio que la empresa obtiene al contratar el Factoring es transformar sus ventas a crédito en operaciones al contado, es decir, que entre dinero líquido en caja.

Confirming

Se podría decir que este tipo de financiación es opuesto al Factoring, consiste en que una empresa contrata a una entidad financiera para que se encargue de los pagos a proveedores, lo destacable es que se ofrece a esos proveedores una línea de financiación que les permite cobrar con anticipación sus facturas, con intereses.

En este caso ambas partes ganan, tanto el proveedor que cobra antes y contará con liquidez para seguir con su negocio, como la empresa pagadora que dará buena imagen ante el proveedor por ser solvente.

Existen otras alternativas de financiación como la emisión de deuda, el descuento de pagarés, etc. Hoy, hemos escogido estas 5 formas de financiación para comentarlas con algo más de profundidad. ¿Te interesa que sigamos hablando de formas de financiación? Te esperamos en nuestras redes sociales usando el hashtag #mubu